Hiperplasia de Próstata e Infecciones Urinarias

La Hiperplasia Benigna de Próstata, además de los molestos síntomas ya conocidos, como la frecuencia de idas al baño, la dificultad para empezar a orinar, la urgencia misma de orinar y la sensación de no vaciado completo después de haber orinado, conlleva a una situación, que además de molesta puede llegar a ser muy peligrosa.
La retención de orina en la vejiga es causa de que se presentes además de cálculos en la vejiga misma por la cristalización de la orina retenida, infecciones urinarias.
La orina que permanece en la vejiga contribuye al crecimiento bacteriano, que puede causar infecciones en el tracto urinario. Además, los cálculos urinarios se pueden formar en el revestimiento de la vejiga debido a una acumulación de restos y productos químicos.
Las bacterias más comunes que se presentan son en su orden la Escherichia Coli (80%) y la Klebsiella Pneumoniae (13%)
Cualquier anormalidad que provoque una obstrucción del flujo de orina (cálculos en el riñón, estructuras anómalas, etcétera,) puede inducir a una infección urinaria.
• Una próstata agrandada puede frenar el flujo de orina, por lo que incrementa el riesgo de infección.

• Las personas sometidas a exámenes mediante tubos o catéteres o que necesitan sondas, especialmente después de una operación de próstata, pueden desarrollar más fácilmente infecciones procedentes de dichos instrumentos.

• Los adultos mayores se ven afectados por este tipo de infecciones con mayor frecuencia, así como las que sufren una disminución del sistema nervioso, que les impide controlar la vejiga a voluntad.

• Por otra parte, cualquier desorden que produzca una supresión en el sistema inmune incrementa el riesgo de sufrir una infección urinaria, ya que este sistema es el encargado de mantener a raya los microorganismos patógenos responsables de las infecciones.

El cuadro clínico de la infección urinaria puede variar en función de la zona en la que se presente la misma. Estos son los síntomas más comunes de la infección de orina:
• Necesidad urgente y frecuente de orinar.
• Picazón o quemazón en la uretra al orinar.
• Dolor al orinar y en las relaciones sexuales.
• Color turbio, lechoso (espeso) o anormal de la orina.
• Aparición de sangre en la orina.
• Fiebre y escalofríos (la fiebre puede significar que la infección ha alcanzado los riñones).
• Vómitos y náuseas.
• Dolor en el costado o espalda (indica infección en los riñones).
• A menudo, muchos hombres sienten una dilatación del recto.
• Estar más irritable de lo normal.

Las dos bacterias, viven en nuestro intestino, pero por las razones comentadas pueden alcanzar las vías urinarias y causar serios problemas, que deben ser atacados a la mayor brevedad con antibióticos, preferiblemente después de un cultivo de orina y antibiograma, para determinar qué bacteria es y a cuál antibiótico es sensible.

Infortunadamente, el uso indiscriminado de antibióticos está haciendo que las bacterias sean cada vez más resistentes, requiriendo en ocasiones combinar dos o tres antibióticos.

Como recomendación para evitar la infecciones urinarias, damos las siguientes:
1. Cuidar la Próstata y estar alertas a los síntomas de hiperplasia.
2. Beber mucho líquido, especialmente agua (ocho a 10 vaso diarios como mínimo)
3. Tomar jugo de Cranberry concentrado o en su defecto dos cápsulas de Cranberry, ojalá con adición de vitamina C.
4. Tomar Betasitosteroles

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  1. 5 meses ago
    • 5 meses ago

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