Prevención: Clave Para La Próstata

Aunque hay varios aspectos que influyen mucho en los problemas de próstata, tales como, la herencia y los habitos de vida, hay algunos recursos como las mismas modificaciones de la dieta, el consumo de suplementos nutritivos y ciertas medicinas. Adicionalmente, existen varios preparados de productos naturales que incluyen extractos de plantas como el harpagofito, los betasitosteroles, el té verde, la ortiga, las semillas de calabaza, etc.  y los  antioxidantes (vitaminas D3, E, Selenio, etc.)  Estos elementos dirigidos a la salud prostática tienen muchos estudios en EE.UU., Francia, Austria y Alemania. De todos modos, existen dudas en la comunidad científica de que estos productos tengan los mismos constituyentes, hayan sido sometidos a los mismos métodos de extracción y de que no exista alguna interacción entre los distintos componentes que lo forman.

Estas iniciativas que incluyen cambios alimenticios, la adición de ciertos suplementos dietéticos o incluso el uso continuado de medicamentos (que deben ser bien tolerados y exentos de riesgos, pues de lo contrario no tendría mucho sentido su uso al hablar de prevención) probablemente tengan un uso generalizado en los próximos años, a pesar de que en el momento actual no pueden ser recomendadas con datos concluyentes. La realidad es que muchos de esos productos también son aplicables a otras enfermedades, como las cardiovasculares, o al envejecimiento, y que muchos de ellos actúan en alguna fase del ciclo celular, o lo regulan .

Varios estudios han sugerido que una alimentación hipercalórica y una dieta rica en grasas de origen animal se relacionan con la aparición del carcinoma prostático. Por el contrario, se ha indicado que existe beneficio (es decir, serían protectores) en el consumo, entre otros, de legumbres (sobre todo del género de las crucíferas, como la coliflor, la escarola y los nabos) y de tomate (alimento rico en licopenos, antioxidante que ha mostrado una relación con la prevención del cáncer de próstata). Asimismo, existen otros antioxidantes que, con más o menos evidencia científica, se asocian con la disminución de la incidencia del cáncer de próstata: el zin, el selenio, los isoflavonoides,  los licopenos y los retinoides, así como las vitaminas E y D3. Recientemente, un estudio experimental insinuaba un posible beneficio relacionado con los polifenoles del vino tinto.

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