Cuando es Necesaria la Operación de la Próstata?

Una de las disyuntivas que tienen siempre los pacientes con Hiperplasia Benigna de Próstata, HBP.  y su familia, es el de cuando decidir operarse.

Se considera que cuando la  calidad de vida de la persona se ve alterada, con aumento de la frecuencia urinaria, levantarse muchas veces a orinar en las noches, malogrando la calidad del sueño y despertando también a la pareja, mojando la ropa interior después de guardar el pene al orinar, tener incontinencia urinaria, y urgencia por conseguir un baño, es el momento de tomar la decisión.

Es cierto que existen tratamientos médicos no quirúrgicos que mejoran esos síntomas pero cuando ya son muy pronunciados, lo mejor es la cirugía. Cuando no son tan pronunciados, los medicamentos inhibidores de la producción de dihidrotestosterona funcionan para reducir un poco el tamaño de la próstata o mejor aún, detienen el crecimiento. Entre estos se encuentran los alopáticos como el finasteride o el dutasteride y entre los naturales, los betasitosteroles. Estos deben ser tomados constantemente, por cuanto, cuando se dejen de tomar, la próstata vuelve a crecer. También existen los alfabloqueadores, como la tamsulosina o doxazocina, que relajan la musculatura lisa de la próstata, permitiendo un mejor flujo.

Si una persona tiene los síntomas prostáticos nombrados al inicio, el crecimiento es benigno y se encuentra en la década entre 60 y 70 años, es mejor conversar bien con su médico y tomar la determinación de operarse. No esperar a que pasen los años por que el riesgo quirúrgico va en aumento, sobre todo si hay otras enfermedades como la hipertensión o la diabetes.. Si se deja pasar el tiempo la vejiga se daña y es por ese motivo que muchas personas dicen que han quedado igual o peor después de la operación. Por lo tanto es importante tomar una determinación a tiempo

Una vez que el tratamiento falla, esto es cuando persiste la sintomatología, está indicada la realización de una cirugía desobstructiva, no sólo para mejorar la calidad de vida del paciente sino para evitar la aparición de complicaciones. Es una cirugía para extirpar la parte interna de la glándula prostática.

Una vez aparecen complicaciones  como retenciones urinarias de forma repetida, infecciones urinarias recurrentes, cálculos urinarios y sobretodo ante la presencia de insuficiencia renal causada por la retención de orina, la cirugía desobstructiva está claramente recomendada, a pesar de que la calidad de vida del paciente no se vea afectada por la presencia de sintomatología urinaria, dado el potencial efecto perjudicial que la evolución de la HBP puede tener sobre la salud del paciente.

También se indica la cirugía en los casos de aparición de sangre en la orina secundaria a la HBP y que no mejora tras el tratamiento médico de la misma.

Los hombres con próstatas de menor tamaño pueden beneficiarse de un procedimiento endoscópico (sin incisión) como por ejemplo el LASER verde o la vapo-resección plasmakinética. Estas técnicas nos permiten obtener resultados excelentes y acortar el postoperatorio.

En próstatas medias y grandes, además de los dos tratamientos mencionados anteriormente, la enucleación de próstata, mediante LASER de Holmium o el resector plasmakinético, nos permite realizar una desobstrucción óptima minimizando los efectos secundarios.

En casos extremos de próstatas muy grandes, es probable que la mejor opción de tratamiento siga siendo lo cirugía abierta –mediante un abordaje mínimo- para tratar de conseguir los mejores resultados funcionales minimizando el riesgo de complicaciones.

Los distintos tratamientos tienen ventajas e inconvenientes que los pacientes deben conocer para decidir conjuntamente el tratamiento óptimo. En Resumen, es necesario estudiar y analizar cada caso para ver cuál es el mejor tratamiento para cada paciente: ningún tratamiento es óptimo en todos los casos.

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